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EL PORQUÉ DE ESTA EMPRESA
Inversiones Onak, S.L. surgió como la búsqueda de soluciones a las inquietudes de sus socios fundadores respecto a:
FINANZAS CORPORATIVAS
A lo largo de la historia las pequeñas y medianas empresas (PYMES), pilar fundamental del desarrollo económico y reparto de la riqueza de un país, siempre han estado discriminadas en comparación con las grandes corporaciones, teniendo más dificultad entre otros en el acceso a la financiación, a los contratos de la administración pública, a los recursos tecnológico y al mercado internacional o global.
Empresas, en la mayoría de las ocasiones familiares, que se dedican a actividades cada vez más diversificadas en la medida en que la necesidad, la ciencia, la tecnología y la propia sociedad impactan en los grupos sociales regionales, nacionales y mundiales, de distinta manera, transformándolas progresiva y sistemáticamente.
Esta discriminación también sucede en el ámbito de los servicios de finanzas corporativas o Corporate Finance. Las grandes consultoras suelen tener costes elevados o no suelen prestan servicios adecuados para las necesidades de la pequeña y mediana empresa.
Es por ello la necesidad de que grandes profesionales del sector valoren la importancia de este colectivo de empresas prestándoles servicios y ofreciéndoles soluciones eficaces, a nivel cercano y con tarifas acordes a sus necesidades.
MERCADOS FINANCIEROS
Los mercados financieros están formados por múltiples opciones y cada una tiene su razón de ser; sin embargo, los pequeños inversores no tienen acceso a muchas de ellas o no las utilizan adecuadamente por no tener un conocimiento especializado.
Muchas formas de inversión se caracterizan porque el gestor se lleva un porcentaje, a menudo representativo, de los beneficios en las inversiones con bajo riesgo cuando los inversores con experiencia y conocimientos acceden directamente sin minorar su rentabilidad. Como ejemplo, se pueden poner fondos de inversión en renta fija. Eventualmente, se dan casos en los que los fondos invierten en deuda pagada al 4% y cobran comisiones del 1% del capital gestionado, por lo que el cliente obtiene el 3%, es decir, minorando su rentabilidad en un 25%.
Otras formas de inversión se caracterizan por la desventaja que supone el cobro fijo de comisiones de los gestores al cliente, aunque éste pierda dinero, y por ello se pone en duda la correcta motivación de los gestores. Como ejemplo, se pueden poner muchos fondos de renta variable. Si éstos, por circunstancias del mercado, pierden el 7% y los gestores cobran una comisión del 1% del capital gestionado, el cliente obtiene una pérdida final del 8%.
Alguno de estos fondos, son muy fáciles de gestionar porque se limitan únicamente a imitar un índice. Éstos resultan muy rentables para las gestoras que los lanzan ya que no hay gestión o, si lo prefieren, la gestión es muy pasiva. Ahora bien, las comisiones que las gestoras cobran suelen ser idénticas a los fondos con gestión activa.
En relación a los asesoramientos practicados por algunas entidades, en ocasiones se asesora comprar productos que en vez de ser los más interesantes o adecuados para el clientes son los más rentables para el asesor debido a la comisión que se lleva, tanto por retroceso de comisiones en caso de productos de terceros como comisiones internas en caso de productos emitidos por el grupo financiero al que pertenece.
Por último, mencionar que algunos productos de inversión tienen letra pequeña, como se suele decir, resultando muy difícil conocer los verdaderos riesgos en los que se incurre.
Los principales problemas que se presentan a pequeños y medianos inversores son:
LA BOLSA Y EL MERCADO DE DERIVADOS
Antiguamente, los movimientos de la Bolsa eran más estables y tenían tendencia al alza de forma más escalonada, pero los mercados ya no son lo que eran, principalmente por la entrada de mucho capital a través de fondos (lo que ha provocado la sobrevaloración de los valores) y por el auge del mercado de derivados (lo que implica que se puede ganar cuando baja la Bolsa). Los fondos de inversión también han implicado que una gran volumen de capital no se invierta cuando es una buena oportunidad de inversión y se salga cuando ha finalizado ese ciclo de inversión (comprar cuando está bajo y vender cuando está alto), como se supone que debería ser, sino que compran cuando se hace la suscripción y venden cuando el partícipe solicita el reembolso.
Popularmente, se considera que para ganar dinero en Bolsa hay que aprovechar las tendencias de mercado haciendo stop loss (dejar de perder) en el cambio de tendencias, aunque son pocos los que realmente tienen la mentalidad psicológica apropiada para cumplirlo. Hay que señalar que la psicología humana tiende a posicionarse al alza. Esta tendencia representa aproximadamente el 95% de la población, y sólo el 5% es capaz de tener una mentalidad bajista completa. Esto, junto con otras razones, hace que se gane más y de una forma más sencilla cuando la Bolsa baja que cuando sube.
Por otro lado, hay que pensar que hoy día muchas empresas tienen un ciclo de vida corto en el que se cumple que su cotización llega a un máximo y después a un mínimo para, finalmente, desaparecer dando pérdidas a muchos inversores y creando oportunidades de inversión para ganar cuando baja la cotización de esos valores.
La Bolsa se considera el «mercado de contado» en el que las transacciones son efectivas y los derivados se consideran el «mercado de futuros» en el que se negocian contratos sobre futuras transacciones.
Los derivados se dividen en futuros y en opciones, y el mercado donde se negocian los contratos está regido por organismos oficiales al igual que las acciones.
En el mundo existen mercados de derivados sobre acciones, deuda, divisas y materias primas, entre otros, cuya importancia radica en la gran cantidad de dinero que se mueve en ellos.
Por otro lado y fuera del interés especulativo, los derivados financieros desempeñan en la actualidad un papel determinante en la gestión y cobertura de riesgos de numerosas empresas financieras y no financieras. Según el subyacente al que vayan indexados, se pueden cubrir, entre otros, riesgos de tipos de interés, de precios y de crédito. Por estos motivos, las empresas consolidadas, en general, no suelen renunciar a su uso y ninguna institución financiera, en particular, queda al margen de la negociación en el mercado de derivados.
Por otro lado existen más productos para invertir en los mercados, como los Contratos por Diferencias (CFDs), Warrants, Fondos Cotizados (ETFs), Productos Estructurados, etc... pero que no son más que nuevas herramientas, más o menos complicadas, que invierten en los mercados tradicionales de forma indirecta añadiendo características especiales.
GESTIÓN ALTERNATIVA
Distintas épocas de importante comportamiento negativo del mercado de renta variable han supuesto una enorme frustración y desánimo para un gran número de inversores, que habían depositado sus ahorros y su confianza en Bolsa. La verdad de: a largo plazo la Bolsa siempre sube, no es tan absoluta como a priori se pudiera pensar, siendo necesario hacer ciertas puntualizaciones para poder seguir aplicándola en el futuro. Esta situación ha supuesto la búsqueda de nuevas metodologías y herramientas de inversión.
La gestión alternativa
A continuación se muestran algunas características que definen la gestión alternativa versus la tradicional:
Lo que resulta atractivo de la gestión alternativa es que intenta romper con el dogma de toda inversión cuyo fundamento es: a mayor rentabilidad, mayor riesgo.
Por otro lado, los fondos de inversión de gestión alternativa utilizan estrategias muy variadas que se podrían englobar en tres:
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